domingo, 5 de abril de 2015

pascuas. Dios. lo que yo creo

Admito que las Pascuas no son para mí lo más importante, y que realmente no las vivo como una cristiana plena. No voy a la Iglesia, no me confieso, no voy a los Via Crucis. Pero más allá de todo eso, trato de ser siempre una buena persona, de no ser egoísta, de hacer feliz a toda la gente que puedo. Y lamentablemente no puedo decir que personas que se consideran devotas cristianas y geniales personas intenten hacer lo mismo que yo. Es más, muchas veces son completamente lo contrario.
Por eso, en vez de darle el típico enfoque a esta época del año, me gustaría hacer un stop en lo que realmente considero importante, que es ser buena madera, buena persona, un buen ser humano. Sin máscaras. Sin disfraces.
Y aunque no soy la más fanática de Arjona, hay una canción que mi papá siempre escuchaba cuando yo era chiquita y se me quedó grabada a fuego en el corazón. Se las comparto. Felices Pascuas.



viernes, 3 de abril de 2015

ojos oscuros

Tenía un par de ojos oscuros que te hacían sentir que podían verte hasta el fondo del alma. Me gustaban, eran magnéticos, pero siempre terminaba rindiéndome y bajando la vista, como escapando de esa prisión tan tentadora. Y es que no quería que viera mis miedos, me había acostumbrado tanto a ocultarlos detrás de una barrera que no iba a dejar que unos ojos negros rompieran.