ojos oscuros
Tenía un par de ojos oscuros que te hacían sentir que podían verte hasta el fondo del alma. Me gustaban, eran magnéticos, pero siempre terminaba rindiéndome y bajando la vista, como escapando de esa prisión tan tentadora. Y es que no quería que viera mis miedos, me había acostumbrado tanto a ocultarlos detrás de una barrera que no iba a dejar que unos ojos negros rompieran.
No hay comentarios:
Publicar un comentario