viernes, 3 de abril de 2015

ojos oscuros

Tenía un par de ojos oscuros que te hacían sentir que podían verte hasta el fondo del alma. Me gustaban, eran magnéticos, pero siempre terminaba rindiéndome y bajando la vista, como escapando de esa prisión tan tentadora. Y es que no quería que viera mis miedos, me había acostumbrado tanto a ocultarlos detrás de una barrera que no iba a dejar que unos ojos negros rompieran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario