Me asusta pensar en lo rápido que pasan la vida, los momentos, las personas. Pienso en mis viejos, en cómo me gustaría tenerlos por toda la eternidad, en mi abuela, que con una sonrisa me alegra el alma, en mis amigas, prácticamente mis hermanas, en mis mascotas, que con una caricia arreglan todo. Pienso en mis libros y en la felicidad indescriptible que me dan, en las canciones que me ponen la piel de gallina, en la luna y las estrellas que me hablan cada noche.
Pienso en todo lo que me hace feliz y me da miedo pensar que algún día va a terminar. Pero ese miedo también hace que las disfrute todavía más, que las aprecie, las agradezca. Tengo sólo una vida, y muchas cosas son efímeras, pero el amor, no. Nunca va a morir mi amor por mi familia, por mis compañeros de vida, por la naturaleza.
Hay cosas que no se pueden extinguir. El amor es una de esas cosas. Amen mucho, con todo el corazón, con todos los sentidos. Amen y van a ver que no se necesita nada más.
fly
domingo, 10 de enero de 2016
jueves, 7 de enero de 2016
DEJÁ DE ROMANTIZAR EL PASADO. Que ahora te falten ciertas cosas y que las extrañes no quiere decir que por un motivo no están más. Sí, perdiste personas, tenés menos gente alrededor. Pero no fue por una desgracia, fue porque era necesario. Dejaste ir a gente que te lastimaba y que te hacía mal, a pesar de que a veces se rieran y se divirtieran, a la larga no te sumaban nada porque mientras vos los ponías a ellos adelante, ellos pensaban primero en ellos, segundo en ellos, tercero en ellos, y si se acordaban, pensaban en vos. ¿Para qué quiere uno gente así? No digo que sean malos, que tengan toda la culpa, pero cumplieron un ciclo en tu vida que ya terminó. Duele, sí, duele perder las cosas a las que estabas acostumbrada, pero te ayuda a crecer. Dejá ir. Te sangran las manos de tanto intentar retener cosas que hacen fuerza para irse.
Son dos cosas completamente diferentes SENTIRSE SOLO y ESTAR SOLO. No estás sola. Nunca estuviste sola, y nunca vas a estar sola. Tenés mucha gente que te ama, y van a venir todavía más. Y tenés que conocer a esa gente, arriesgarte a que te rompan el corazón, es la única manera en la que vas a incorporar experiencias nuevas y vas a crecer como persona.
Está bien que tengas miedo, es normal que a veces estés asustada, ansiosa, angustiada, pero no dejés que ese miedo te impida avanzar y lograr nuevas metas.
Aprovechá lo que tenés ahora y disfrutalo mientras empezás la carrera para lograr todo lo que tanto deseás. Se feliz, la vida es una sola y es muy corta para que el miedo te paralice.
Lo vas a lograr, yo sé que lo vas a lograr.
sábado, 9 de mayo de 2015
rota.
Estoy cansada de estar tan rota. Por tu culpa. Yo era completamente feliz antes de conocerte, y ahora me convertí en esta persona extraña que a veces está bien y otras completamente inestable. Y lo peor es que a vos no te importa ni un poco. Dejame en paz. Salí de mí. Por favor.
martes, 5 de mayo de 2015
las cosas suceden por algo
Soy de esas personas que, en
definitiva, creen que las cosas suceden por algo. No sé si es una convicción
cierta, o si se trata sólo de mi extraño misticismo; mas es eso lo que me ha
hecho sobrevivir, es eso lo que siempre me ha dado esperanza
domingo, 5 de abril de 2015
pascuas. Dios. lo que yo creo
Admito que las Pascuas no son para mí lo más importante, y que realmente no las vivo como una cristiana plena. No voy a la Iglesia, no me confieso, no voy a los Via Crucis. Pero más allá de todo eso, trato de ser siempre una buena persona, de no ser egoísta, de hacer feliz a toda la gente que puedo. Y lamentablemente no puedo decir que personas que se consideran devotas cristianas y geniales personas intenten hacer lo mismo que yo. Es más, muchas veces son completamente lo contrario.
Por eso, en vez de darle el típico enfoque a esta época del año, me gustaría hacer un stop en lo que realmente considero importante, que es ser buena madera, buena persona, un buen ser humano. Sin máscaras. Sin disfraces.
Y aunque no soy la más fanática de Arjona, hay una canción que mi papá siempre escuchaba cuando yo era chiquita y se me quedó grabada a fuego en el corazón. Se las comparto. Felices Pascuas.
Por eso, en vez de darle el típico enfoque a esta época del año, me gustaría hacer un stop en lo que realmente considero importante, que es ser buena madera, buena persona, un buen ser humano. Sin máscaras. Sin disfraces.
Y aunque no soy la más fanática de Arjona, hay una canción que mi papá siempre escuchaba cuando yo era chiquita y se me quedó grabada a fuego en el corazón. Se las comparto. Felices Pascuas.
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viernes, 3 de abril de 2015
ojos oscuros
Tenía un par de ojos oscuros que te hacían sentir que podían verte hasta el fondo del alma. Me gustaban, eran magnéticos, pero siempre terminaba rindiéndome y bajando la vista, como escapando de esa prisión tan tentadora. Y es que no quería que viera mis miedos, me había acostumbrado tanto a ocultarlos detrás de una barrera que no iba a dejar que unos ojos negros rompieran.
viernes, 20 de marzo de 2015
podríamos haber sido
Pensé que estaba mejor. O que iba a estar mejor. Y no pasó ninguna de las dos cosas. Tonta. Tonta. Tonta. Tengo el corazón todavía más roto que de costumbre. No me duele que probablemente no me quieras, no me duele pensar que no me extrañás, me duele que cada puta vez que apoyo la cabeza en la almohada y me empiezo a imaginar escenarios ficticios, en vez de verlos como algo totalmente inalcanzable me dé cuenta de que podrían haber pasado. No sueño que volamos, ni que sos un superhéroe, ni que somos una historia fuera de lo normal; sueño que me abrazás muy fuerte y me decís que me querés como nunca quisiste a nadie, sueño que nos dormimos juntos y que cuando me despierto lo primero que veo son tus pelos despeinados, sueño que cada vez que te cuento una pavada te reís y se te iluminan los ojos, sueño que te apreto los cachetes y te digo que sos lo más lindo de la vida. Sí, sueño cosas que podrían haber pasado. Podríamos haber sido tan felices mi amor (cómo me gustaría poder decirte "hola mi amor"). Podríamos haber sido los más felices del mundo; no porque seamos el uno para el otro, ni porque nos complementemos perfectamente, podríamos haber sido tan felices porque te amo, y vos me amaste, no sé si ahora, alguna vez me amaste, y yo habría hecho cualquier cosa en el mundo por vos. Pero no pudo ser. No pudo ser. Y ahora me levanto a la mitad de la noche y quiero llorar porque no puedo llamarte contándote que tuve una pesadilla, no puedo decirte que te extraño, que no veo la hora de verte. No puedo cantarte (muy mal por cierto), no puedo quejarme porque me hacés cosquillas, no puedo decirte todo el torrente de palabras que quiero vomitar. En vez de eso tengo un nudo en la garganta, un vacío en el estómago y unos ojos tristes que te buscan en cada pasillo del mundo. Y no te encuentro. No te encuentro. Vení, por favor volvé, yo voy a ser todo lo que vos quieras, vení y haceme mal, vení y rompeme el corazón, asfixiame, dejame completamente sin aire, pero vení. Por favor. Por favor.
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